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Internacional

El Supremo de Brasil retomará el debate sobre el pedido de libertad de Lula da Silva

El máximo tribunal de Brasil decidió este lunes reanudar el debate sobre un pedido de liberación de Luiz Inacio Lula da Silva, un día después de las revelaciones que pusieron en jaque la investigación anticorrupción Lava Jato que mandó a la cárcel al ex mandatario de izquier

La segunda corte del Supremo Tribunal Federal (STF) colocó en su agenda del martes el juzgamiento del «habeas corpus», luego de que uno de sus cinco jueces (Gilmar Mendes) liberara la causa para que continúe su examen.

Ese recurso de los abogados de Lula para liberar al ex presidente llegó a recibir dos votos en contra antes de la interrupción del proceso a pedido del juez Mendes.

Los abogados cuestionan una negativa de liberación pronunciada por un tribunal inferior.

Lula, de 73 años, purga desde abril de 2018 una pena 8 años y 10 meses de cárcel como presunto beneficiario de un apartamento en el litoral paulistaconcedido por una constructora para obtener contratos en Petrobras.

Mendes decidirá además, según la prensa, debatir el 25 de junio otro recurso de los abogados de Lula en el que cuestionan la imparcialidad del ex juez Sergio Moro, quien condenó al ex mandatario en primera instancia en 2017 y en enero fue designado ministro de Justicia y Seguridad Pública del presidente de ultraderechaJair Bolsonaro.

El ex líder sindical siempre cuestionó la imparcialidad de Moro, pero su posición ganó fuerza después de las revelaciones hechas el domingo por el portal The Intercept Brasil sobre mensajes entre los fiscales de Lava Jato y entre estos y Moro con la aparente intención de perjudicarlo políticamente e impedir el retorno de la izquierda al poder.

(Con información de AFP)

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Internacional

China refuerza su músculo militar y desafía a Estados Unidos

China se prepara para ser una potencia militar global. Hasta ahora, había contado con un ejército que podría resistir cualquier intento de invasión de su territorio, pero no había dado señales de expansionismo. Bajo el liderazgo de Xi Jinping esto está cambiando. El presupuesto de defensa chino crecerá este año un 7,5%. Un aumento más moderado que el año pasado, cuando alcanzó el 8,1%, y bastante más modesto que las cifras de dos dígitos en que subió hasta 2016, pero sigue aúnpor encima del incremento del PBI previsto para este año, de entre el 6 y el 6,5%. De acuerdo al informe que presentó en marzo el primer ministro, Li Keqiang, el presupuesto que manejará el Ejército Popular de Liberación (EPL), el nombre oficial de las fuerzas armadas, será de unos 150.000 millones de dólares. Una cifra que lo coloca como segundo país del mundo en inversión militar, solo por detrás de Estados Unidos -el presidente, Donald Trump, pidió al Congreso para este año una partida de 750.000 millones de dólares con destino al Pentágono-. Con este presupuesto, el presidente chino, Xi Jinping, mantiene sus aspiraciones, enunciadas en 2017, de completar la modernización del EPL antes de 2035, y de conseguir unas fuerzas armadas de primera clase capaces de imponerse en cualquier tipo de guerra para 2050.

«Con una Rusia resurgente y revanchista, y una China cada vez más poderosa y agresiva, aumentan las amenazas a la seguridad y estabilidad regional, a la vez que desafía el orden internacional existente. Y de estos dos competidores para Estados Unidos, China plantea el mayor reto a largo plazo. Desde 1885, nuestro país no se había enfrentado a un competidor, o incluso grupo de competidores, con un PBI más grande que el suyo. En pleno apogeo de la Guerra Fría, la Unión Soviética tenía una economía que no alcanzaba al 40% de la estadounidense. Y la capacidad tecnológica china están creciendo tan rápido como su poder económico. En suma, Estados Unidos debe enfrentar cuanto antes a este nuevo enemigo militar de envergadura.», dice el informe reservado del Centro para una Nueva Seguridad Estadounidense (CNAS) al que tuvo acceso Infobae.

El portavoz de la Asamblea Nacional Popular, Zhang Yesui, aclaró que el aumento de la partida para Defensa es «razonable y apropiado para proteger la seguridad nacional y para reformas militares con características chinas». Según Zhang, un ex embajador en Washington, el presupuesto militar chino solo tiene como objetivo la protección y no la amenaza a otros países. «El que un país represente una amenaza para otros está marcado por sus intenciones, no por lo mucho que gaste en Defensa», sostuvo. El portavoz señaló que el gasto militar representó el año pasado el 1,3% del PIB del país, mientras que Estados Unidos destinó más del 2% de su PIB a esa partida. Pero el Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI) considera la proporción que admite China demasiado baja y en 2017 la situaba en el 1,9%.

Desde que asumió Xi Jinping en 2013, aumentó constantemente la inversión en la modernización del EPL, que desde 2016 recortó sus filas en cerca de 300.000 hombres para transformarse «en una fuerza más efectiva, más profesional y más letal». También está desarrollando, o ha adquirido, algunos de los sistemas de armamento más modernos del mundo, desde sistemas de misiles hipersónicos a nuevos submarinos nucleares. Entre 2016 y 2017, puso en servicio 32 nuevos buques. En comparación, Estados Unidos sólo botó 13. Desde 2014, China lanzó más submarinos, buques de guerra, buques anfibios y auxiliares, que el número total de buques que actualmente prestan servicio en las armadas de Alemania, India, España, Taiwán y el Reino Unido, según un informe del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) de Londres. En su última evaluación sobre el poderío militar chino, la Agencia de Inteligencia de la Defensa de Estados Unidos dice que China está «a punto de desplegar algunos de los sistemas de armamento más modernos del mundo. En algunas áreas, ya lidera el mundo». Aunque recuerda que el EPL carece de experiencia en un conflicto real ya que no combatió en los últimos 40 años.

En tanto, China tiene en fase de pruebas un segundo portaviones, el primero de fabricación nacional del Tipo 001A, botado en 2018, pero que aún no se unió a la flota. Está realizando ensayos y el mes pasado completó su cuarto viaje. Desde hace ya dos años, la china es la mayor fuerza naval del mundo, con 317 barcos y submarinos. Estados Unidos posee 283. Desarrolla también nuevos submarinos nucleares, capaces de transportar misiles de múltiples cabezas. Pero todavía está muy lejos en éste área. Mientras que Estados Unidos tiene una enorme flota de 12 portaaviones que funcionan con energía nuclear, China cuenta con apenas dos portaaviones convencionales. Sin embargo, Beijing logró fabricar rápidamente corbetas de la clase Jiangdao, un pequeño buque de guerra muy bien adaptado para las aguas continentales. Un informe del Departamento de Defensa estadounidense de 2018 decía que «esta flota fue diseñado para el combate ‘litoral’, cerca de las costas chinas». El gobierno de Beijing quiere controlar el Mar del Sur de China, donde construyó islas artificiales militarizadas y realiza simulacros regulares de combate. La fuerza aérea china, que tiene pistas de operaciones en esas islas, también estrenó en los últimos años aviones y armas nuevas y mejoradas, incluido el caza furtivo J-20 bimotor, de fabricación nacional. Y se convirtió en la más grande de Asia y la tercera más grande del mundo. China también está intentando extender su influencia mucho más allá de sus fronteras o mares cercanos. El EPL abrió su primera base internacional en Djibouti en julio de 2017. «Están desarrollando capacidades de proyección de poder en el Pacífico Sur y el Océano Índico que pronto los convertirá en la primera potencia en esa zona del planeta», explicó Malcolm Davis, analista del Australian Strategic Policy Institute.

Según la Asociación para el Control de las Armas, China cuenta con 280 cabezas nucleares, muy lejos de las 6.550 de Estados Unidos o las 6.850 de Rusia. Pero está recortando distancias. En enero anunció que había probado con éxito su bomba no nuclear más potente, comparable a la MOAB, la más poderosa del arsenal convencional estadounidense que hizo estallar en Afganistán en 2017.

El presidente Xi también ordenó una reorganización del personal militar, haciendo hincapié en la calidad y la eficacia por encima de la cantidad. La reestructuración más profunda en treinta años «para construir la institución militar más profesional, más letal y capaz de ganar guerras informáticas», dijo. En 2017, racionalizó la poderosa Comisión Militar Central que él dirige, reduciendo el número de miembros y consolidando su control. Muchos ex generales fueron disciplinados o encarcelados por corrupción. Según Andrew Erickson, profesor de estrategia en el Instituto de Estudios Marítimos de China de la Escuela de Guerra Naval de Estados Unidos «nadie realizó este nivel de desarrollo militar en la historia de China antes de Xi Jinping. Si se mira dónde estaba el ejército chino hace unos pocos años, bajo Xi el progreso es verdaderamente tremendo. Es muy impresionante».

 Nadie realizó este nivel de desarrollo militar en la historia de China antes de Xi Jinping

A pesar de todo esto, se plantean dudas sobre la efectividad de algunas de las nuevas tecnologías militares chinas. Citado por la revista especializada «Galaxia Militar», el analista Carl Schuster, un ex capitán de la Marina de Estados Unidos, cree que son exageradas las afirmaciones de que el gobierno de Beijing desarrolló un misil balístico destructor de buques. Un misil de este tipo podría, en teoría, estar basado fuera del alcance de las fuerzas de ataque navales estadounidenses, al tiempo que tendría a tiro los principales activos de Washington, como son sus portaaviones. Schuster asegura que «por ahora ningún ejército desarrolló con éxito un misil balístico antiaéreo y que China no ha mostrado prueba alguna de que sea capaz de alcanzar un objetivo en movimiento en el océano». Pero también subraya que «las perspectivas militares estadounidenses parecen cada vez más problemáticas, debido al aumento de los costos de mantenimiento y al envejecimiento de la flota. No está claro que la ventaja tradicional de la tecnología militar de Estados Unidos vaya a permanecer intacta», afirmó. «Lograr ese equilibrio entre el mantenimiento y la modernización es un verdadero desafío para el Pentágono a medida que sus fuerzas envejecen, mientras que los chinos están avanzando a pasos agigantados».

Fuente: infobae

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Internacional

El padre de los autos eléctricos en China ve el futuro en el hidrógeno

Su visión de convertir aChina en una potencia de los vehículos eléctricos revolucionó la industria automotriz mundial y consolidó un alejamiento del motor de combustión. Ahora, Wan Gang aconseja prepararse para el siguiente cambio.

El mercado de autos más grande del mundo está preparado para adoptar los vehículos de celdas de combustible de hidrógeno como lo hizo con los vehículos eléctricos, dijo Wan, quien ha sido llamado el padre del movimiento de los automóviles eléctricos de China, en una inusual entrevista en Pekín el 9 de junio.

El exejecutivo de Audi convertido en ministro de Ciencia y Tecnología de China convenció a los líderes hace dos décadas para que apostaran por la tecnología no probada de electrificación de vehículos, vendiéndola no solo como una forma de impulsar el crecimiento económico, sino también de enfrentar la dependencia del país de las importaciones de petróleo y sus crecientes niveles de contaminación. Su estrategia —utilizar subsidios del gobierno para convencer a fabricantes de automóviles y conductores— ha hecho de China el hogar de uno de cada dos vehículos eléctricos vendidos globalmente en la actualidad.
Y ahora es el turno para el hidrógeno, asegura Wan.

«Deberíamos buscar establecer una sociedad del hidrógeno», dice Wan, de 66 años, quien ahora es vicepresidente del organismo asesor nacional de China para la formulación de políticas, un rol que ocupa un lugar más alto que un ministro y le da voz en la planificación futura del país. «Necesitamos avanzar más hacia las celdas de combustible».

Eso significa que el gobierno comprometerá recursos para desarrollar esos vehículos, asegura. Mientras que China planea eliminar el programa de subsidios a largo plazo para la madura industria de vehículos eléctricos el próximo año, el financiamiento gubernamental para los vehículos de celdas de combustible puede mantenerse hasta cierto punto, afirma Wan.

A pesar del respaldo de gigantes de la industria como Toyota Motor Corp. y los beneficios de los vehículos con celdas de combustible –se recargan más rápido y son más adecuados para conducir largas distancias que los vehículos totalmente eléctricos–, la tecnología no se ha puesto al día con los altos precios.

Pero China tiene la fuerza para cambiar eso convirtiendo los vehículos propulsados por hidrógeno en una prioridad nacional, el tipo de punto de inflexión que la industria ha estado esperando durante décadas.

Para Wan, ingeniero mecánico educado en Alemania, el cambio hacia el hidrógeno es un paso natural para lograr una visión de tener automóviles eléctricos que dominen el tráfico en el interior de la ciudad, mientras que los autobuses y los camiones con tanques de hidrógeno recorren las carreteras del país para viajes de larga distancia.

La adopción de vehículos de celda de combustible ha sido lenta a pesar de que China tiene un suministro abundante de hidrógeno, asegura Wan. Hay solo unos 1.500 vehículos de este tipo en uso hoy en día, en comparación con más de 2 millones de vehículos puramente eléctricos, dice.

No es solo China. Las celdas de combustible de hidrógeno han tenido dificultades para ganar tracción en todo el mundo, no solo por los altos costos –uno de los componentes clave es el platino–, sino también por la falta de infraestructura y la complejidad del almacenamiento de hidrógeno.

Luego está la cuestión de la inflamabilidad del hidrógeno, como lo demuestra el reciente incendio en una estación de servicio en Noruega.

«Vamos a resolver los factores que han estado obstaculizando el desarrollo de vehículos de celdas de combustible», afirma Wan.

Se están realizando esfuerzos en Japón, que planea aumentar la cantidad de vehículos de celda de combustible en sus carreteras a 40.000 para 2020, aunque BloombergNEF estima que las ventas hasta el momento no están cerca de ese objetivo. En Europa, la unidad Mercedes-Benz de Daimler AG lanzó una versión de celda de combustible de su popular todoterreno GLC. En EE.UU., California Fuel Cell Partnership está tratando de promover la tecnología, con éxito limitado.

En China, los autobuses parecen estar particularmente listos para las celdas de combustible, las cuales utilizan un proceso químico para convertir el hidrógeno en electricidad, emitiendo solo vapor de agua. China es, por mucho, el líder mundial en el uso de autobuses eléctricos –con 99% del total mundial el año pasado, según el investigador BNEF–, pero se utilizan principalmente en ciudades para distancias cortas.

Los autobuses de hidrógeno son capaces de conducir más de 500 kilómetros con el tanque lleno, en comparación con unos 200 kilómetros para los eléctricos. Eso representa una gran oportunidad porque, según Wan, hay cinco autobuses de larga distancia en China por cada bus urbano.
Más allá del hidrógeno, Wan expresó su escepticismo acerca de la idea de que las computadoras reemplazarán completamente la necesidad de seres humanos en el asiento del conductor.
«Creo que la gente todavía quiere conducir o tener un sentido de control», dice Wan.

También dijo que no prevé que China emita una prohibición nacional sobre la venta de automóviles de gasolina, ya que las autoridades provinciales tendrán que tomar sus propias decisiones.

Fuente: Bloomberg

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Internacional

Murió el embajador del Vaticano en la Argentina, monseñor León Kalenga

El Nuncio Apostólico en la Argentina, monseñor León Kalenga Badikebele, murió este miércoles en Roma a los 62 años. Nacido en Kamina, República Democrática del Congo, el 17 de julio de 1956, Kalenga se desempeñaba como embajador del Vaticano desde junio de 2018, tras ser designado por el Papa Francisco.

Fuentes del Gobierno argentino confirmaron que el presidente Mauricio Macri enviará una carta con sus condolencias al sumo pontífice.
Kalenga murió pasadas las 22 de Roma (las 17 de nuestro país) de este miércoles en la Clínica Pío XI de Roma, donde a mediados de mayo había sido intervenido sin éxito para remediar un cuadro grave de salud que atravesaba. Kalenga, el decimotercer nuncio en la Argentina, había sido designado por Jorge Bergoglio en marzo del año pasado.
Tras obtener el título académico de doctor en Derecho Canónico, Kalenga ingresó al servicio diplomático de la Santa Sede el 27 de febrero de 1990. Antes de venir a nuestro país prestó servicios en las representaciones pontificias de Haití, Guatemala, Zambia, Brasil, Egipto, Zimbabwe y Japón.

El 1 de marzo de 2008 fue designado nuncio apostólico en Ghana. El 22 de febrero de 2013 fue trasladado a la nunciatura en El Salvador y el 13 de abril del mismo año en Belice, con residencia en El Salvador, desde donde fue a la Argentina hace menos de un año.

Kalenga había reemplazado al entonces Nuncio, monseñor Emil Paul Tscherrig, que fue designado a la Nunciatura Apostólica de Italia.

Fuente: El Territorio

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