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Internacional

Cierran Cataratas del lado brasileño. La ciudad de Foz vuelve a fase 1

El Parque Nacional de Iguazú, del lado brasileño, estará cerrado a las visitas públicas a partir de este miércoles 1 de julio. La operación se suspenderá por el período inicial de 14 días, de acuerdo con el Decreto No. 4.942, del Gobierno del Estado de Paraná, publicado el martes 30 de junio. En la ciudad solo estará habilitado los servicios esenciales.

La medida tiene como objetivo garantizar la salud de todas las personas para contener la pandemia del coronavirus (covid-19), principalmente en la Región Oeste de Paraná, de acuerdo con las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Ministerio de Salud y el Departamento de Salud del Estado.

Historia – El Parque Nacional de Iguazú fue reabierto el 10 de junio, fecha de aniversario de la ciudad de Foz de Iguazú. La visita se realizó gradualmente y con toda la atención necesaria para la salud pública, operando de martes a domingo, de 9 a.m. a 4 p.m., con 350 boletos por hora, con cita previa y compra a través del sitio web https://cataratasdoiguacu.com. br /

Fuente: crisloosecompartilha

Por otrolado el Marco de las Tres Fronteras también  interrumpe el servicio a partir de este miércoles

Estará  cerrado a los visitantes a partir de este miércoles 1 de julio. La suspensión de la operación será por el período inicial de 14 días, de acuerdo con el Decreto No. 4.942, del Gobierno del Estado de Paraná, publicado el martes 30 de junio.

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Internacional

El drama de una argentina en Bolivia: está embarazada de seis meses, duerme en la calle con su hijo de 4 años y no puede regresar al país

Fernanda Guadalupe Parta Arias tiene 20 años y es de San Juan. En noviembre de 2019 se instaló en Cochabamba con su pareja que, cuando supo que estaba esperando un bebé, la abandonó. Hace más de un mes que está en situación de calle y se alimenta gracias a la solidaridad de los vecinos

Fernanda Guadalupe Parta Arias – una argentina a la deriva en Bolivia

A fines de 2019, Fernanda Guadalupe Parta Arias (20) decidió dejar la provincia de San Juan, donde vivía junto a su mamá y su hijo Isaías Nahuel Parta (4), para irse a probar suerte a Bolivia con su pareja Alfredo Chispe, con quien salía desde hace tres años.

A su hermana, Carina Parta (28), la noticia le cayó mal. “No me gustaba esa relación: era tóxica”, dice en comunicación con Infobae.Desde ese momento, sostiene, perdió contacto con Fernanda. Sin embargo, hace unos días volvió a saber de ella. Las novedades la descoloraron: su hermana menor, que tiene un retraso madurativo, estaba embarazada de seis meses y durmiendo en la calle.

UN TEST DE EMBARAZO POSITIVO Y UN ABANDONO

A comienzos de 2020, Fernanda comenzó a sentir malestar en el cuerpo, cansancio y mucho dolor de cabeza. Decidió pasar por la farmacia y compró un test de embarazo. Las dos rayitas le confirmaron su sospecha. Cuando se lo comunicó a su pareja, dice, su reacción no fue buena. “Al día siguiente me dijo que se iba a trabajar y no volvió nunca más”, cuenta Fernanda acerca de la reacción de Chispe.

Sola, con un nene de 4 años, y un embarazo recién confirmado, la mujer decidió que lo mejor sería regresar a su provincia. “Cuando estaba averiguando los precios de los pasajes a San Juan, me pilló la cuarentena y no pude salir de acá”, recapitula en charla con este medio.

En ese momento, Fernanda estaba trabajando en una casa de comidas pero, a raíz del confinamiento estricto, el lugar cerró. “Me quedé sin trabajo. Sobreviví con los ahorros que tenía. Dormía en un hotel, pero en junio me quedé sin dinero y sin lugar donde vivir”, agrega la joven de 20 años que, desde entonces, está en situación de calle con su hijo de cuatro años.Fernanda es la tercera de siete hermanos y creció en el barrio Santa Lucía. A los 16, antes de terminar el colegio, tuvo a su primer hijo: Isaías Nahuel.Fernanda es la tercera de siete hermanos y creció en el barrio Santa Lucía. A los 16, antes de terminar el colegio, tuvo a su primer hijo: Isaías Nahuel.

Desde que confirmó que estaba embarazada, Fernanda nunca pudo hacerse un chequeo médico. “Me querían cobrar 250 bolivianos la consulta (N. de la R.: 2500 pesos, aproximadamente) y, 250 bolivianos más, por la ecografía. ¿De dónde voy a sacar ese dinero si apenas tengo para comer?”, dice.

Mientras dormía en la calle e intentaba disimular la angustia frente a los interrogantes de su hijo (“Mami, ¿por qué estamos acá? Quiero ver a la abuela”) Parta Arias intentó pedir ayuda en el Consulado de la República Argentina que está en Cochabamba. “Fui varias veces. La última fue el miércoles 29 de julio. Me dijeron que no me volviera a presentar porque no estaban entregando ayuda a nadie. Es más, la chica que me atendió me dio de su bolsillo 50 bolivianos”, explica Fernanda.

Infobae intentó ponerse en contacto con el la representante Argentina en Bolivia, Patricia Hurtado, tanto de manera telefónica como por mensaje de texto, pero no obtuvo respuesta.“Mami, ¿Por qué estamos acá? Quiero ver a la abuela”, le dice Isaías de cuatro años a su mamá.  “Mami, ¿Por qué estamos acá? Quiero ver a la abuela”, le dice Isaías de cuatro años a su mamá.

BUENOS VECINOS

La primera vez que vio a Fernanda, estaba sentada en la calle a pocos metros de su casa con su hijo de cuatro años. En plena pandemia, y bajo una estricta cuarentena decretada por Estado boliviano, Patricia Villaruel (41) se conmovió. “Me fui acercando de a poco. Al principio estaba medio tímida para hablar. Con los días, me fue poniendo al tanto de su situación: que era de Argentina, que estaba embarazada y que no tenía dónde vivir. ‘No sé qué hacer’, me dijo”, explica Villarruel a este medio.

Profesora de Filosofía y psicología, recientemente despedida de su empleo y madre de un niño, Patricia Villaruel empatizó rápidamente con la situación de Fernanda y se puso manos a la obra para asistirla. “Le llevaba comida en tuppers y le daba leche para el nene”, cuenta. Cansada de que nadie ayudara a Fernanda, la mujer de 41 años decidió filmarla para que su historia se difundiera.

En el video, Parta Arias mira a cámara y describe lo que está atravesando. “Hola soy Fernanda Parta Arias. Soy argentina y estoy con mi hijito en Bolivia, Cochabamba. Estoy en situación de calle. Mi marido pues me botó y estoy embarazada tengo seis meses. Necesito ayuda. Dos señoras, Patricia y Micaela, me están ayudando con la comida pero necesito volver a mi país”, dice sentada en la calle junto a su hijo.

Tras la difusión del video, cuenta Patricia, se contactó con ella el gobernador de San Juan, Sergio Uñac, y una persona del Consulado Argentino en Bolivia. “Pero después nadie hizo nada. Fernanda sigue acá”, dice la mujer que, mientras tanto, logró ponerse en contacto con la familia de la joven. “La hermana no tenía idea de lo que estaba viviendo Fernanda. Casi se muere”, agrega.

Con frío y varias amenazas de sacarle a su hijo, Fernanda Guadalupe Parta Arias está sobreviviendo gracias a la solidaridad de los vecinos. Durante las últimas horas tras conocer su historia, Jorge Ferrufino, se ofreció a darle alojamiento en su casa hasta que puedan ubicarla en un avión y traerla de regreso al país.

Por lo pronto, esta noche, la joven sanjuanina dormirá en una cama calentita que ya tiene preparada para cuando llegue al domicilio de Ferrufino. Ojalá muy pronto, Fernanda pueda reencontrarse con su familia.Jorge Ferrufino, un vecino de Cochabamba, se ofreció a darle alojamiento a Fernanda y su hijo hasta que puedan ubicarla en un avión y traerla de regreso al país.Jorge Ferrufino, un vecino de Cochabamba, se ofreció a darle alojamiento a Fernanda y su hijo hasta que puedan ubicarla en un avión y traerla de regreso al país

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Internacional

Estados Unidos recomienda a sus ciudadanos no viajar a la Argentina

La Embajada de los Estados Unidos en la Argentina recomendó a sus ciudadanos no viajar a nuestro país debido al avance del coronavirus y las medidas dispuestas en torno al aislamiento.

En su web oficial, la embajada emitió una alerta sanitaria donde ubicó al país en la escala más alta en cuanto a riesgos. En las naciones ubicadas en el «Nivel 1» se sugiere tomar precauciones normales; para el «Nivel 2» se aconseja adoptar precauciones más altas; y, en el «Nivel 3», se recomienda reconsiderar el viaje. Finalmente, en el «Nivel 4», se solicita no viajar.

La Argentina estaba en el «Nivel 3» y este jueves fue ascendida al 4, junto a otros países sudamericanos como Brasil, Colombia, Perú y Bolivia. Rusia y China.

«Los viajeros a la Argentina pueden experimentar cierres de fronteras, de aeropuertos, prohibiciones de viaje, órdenes de quedarse en casa, cierres de negocios y otras condiciones de emergencia dentro de Argentina debido a COVID-19», especifica la sede diplomática en el comunicado difundido en las últimas horas.

Además, la Embajada cita a los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), organismo que depende del gobierno de los Estados Unidos y que sostiene que «el riesgo de COVID-19 en Argentina es alto, y si usted se enferma en Argentina y necesita atención médica, los recursos pueden ser limitados».

De acuerdo con el reporte vespertino emitido este jueves por el Ministerio de Salud, en la Argentina fueron confirmados 7.513 nuevos contagios de COVID-19, para un total de 228.195 casos positivos en el país desde el inicio de la pandemia. Estados Unidos, en tanto, registró 45.477 positivos en su último reporte y contabiliza un total de 4.860.000 contagios.

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Internacional

Crece el alerta en el Nordeste misionero por cruces a Brasil

Con dos casos de COVID-19 y unas 20 familias en cuarentena, Andresito teme por la “falta de conciencia” y el paso constante de personas por lugares clandestino.

FRONTERA PERMEABLE. El intendente de Andresito, Bruno Beck, definió el río San Antonio -que los separa de Brasil- como “un arroyo muy angosto”.

Mientras Brasil se acerca a las 100 mil muertes y los dos millones de casos de COVID-19, la preocupación crece entre las autoridades de la zona Nordeste de Misiones, fronteriza con ese país y donde la cantidad de pasos clandestinos se torna incontrolable, debido al constante flujo de personas que cruzan de un lado al otro del río San Antonio.

Es el caso de Comandante Andresito, donde hace poco más de una semana se registraron dos de los últimos casos positivos de coronavirus en la provincia y donde actualmente hay más de 20 familias en cuarentena total, según precisó el intendente local, Bruno Beck.

“Las personas infectadas están perfectamente bien atendidas por Salud Pública, pero seguimos con la misma preocupación de siempre, que es la cantidad de gente que va al Brasil a través de los pasos no habilitados”, explicó ayer en declaraciones a Radio República.

Es que -describió Beck- “la frontera hoy está re caliente. Habrán escuchado al intendente de San Antonio (Fausto Rojas) que también está muy preocupado, teniendo en cuenta que mucha gente trae mercadería para la reventa y la verdad es que es casi imposible controlar cuando usted tiene más de 35 kilómetros de frontera con el río San Antonio, que es un arroyo muy angosto, donde tenemos muchas chacras con masa boscosa y la mayoría de ellas tienen su propio paso fronterizo clandestino, y no están dadas las condiciones en cuanto a recursos humanos y vehículos para hacer un trabajo eficiente, porque está muy reducido el número de agentes de Gendarmería y de la Policía ni hablar: hace unos tres meses tuvimos un incidente acá con personal de Infantería de Andresito, fueron pasados a disponibilidad siete agentes y nunca fueron repuestos”, recordó.

También planteó que “nuestro gobernador pidió ayuda al ministro de Defensa de la Nación para que el Ejército nos ayude. Hoy el Ejército está en condiciones de dar una mano, podría tranquilamente estar trabajando en la frontera colaborando con las fuerzas. Solamente con su presencia ya sería importante, porque la gente va a ver que esto va en serio”, opinó.

“Fallando como Estado”

Pero la principal inquietud de Beck tiene que ver con la “gravísima falta de conciencia de la gente, que cree que no le va a llegar el virus y cruza de todos modos. Realmente tenemos un problema con aquellas personas que tienen doble nacionalidad y cobran la jubilación del otro lado, y por supuesto de paso traen mercaderías. También tenemos problemas con comerciantes que traen mercadería desde San Antonio, por la ruta 101, para revender acá”.

“Por supuesto que desde la Municipalidad hacemos el decomiso de todas estas cosas, pero una cosa es decomisar lo que está en la góndola, en exhibición para la gente, pero aquí las cosas prohibidas para la venta los comerciantes las tienen guardadas en sus casas, entonces no podemos nosotros entrar a la casa para hacer el decomiso, así que también hay problemas legales que nos impiden hacer un buen trabajo”, lamentó.

El intendente de Andresito planteó en ese sentido que “como Estado estamos fallando muchísimo en poder sancionar a quienes no cumplen con los requisitos y la cuarentena. En este momento no hay una aplicación de una sanción rápida como para que la gente vea que esto no es una joda, sino que va en serio. No es cuestión de firmar un papelito y que no haya una sanción jamás, tiene que ser algo inmediato para que la comunidad vea qué es lo que está pasando” insistió.

Es que “el grueso de la población se cuida muchísimo, pero cuando se transgrede y no se hace nada porque nos faltan elementos concretos para poder sancionar, es como que se nos va de las manos la situación”, sentenció.

Frontera seca

Días atrás, el intendente de San Antonio, Fausto Rojas, ya había planteado una preocupación similar a la FM 89.3 Santa María de las Misiones:

“Nos preocupa los pasos clandestinos. Esperemos que la población haga todo lo posible y que la enfermedad se quede del otro lado”, planteó, aunque por la particular relación que existe entre los habitantes de uno y otro lado, “hay muchos trabajadores argentinos que tienen su fuente laboral en el lado brasileño y también muchos brasileños quedaron del lado argentino”. Esto genera que “uno no sabe quiénes son, porque pasan de manera clandestina. Es lamentable, pero no hay cómo controlar”.

Por eso en su momento se solicitó al Gobierno nacional un refuerzo de las fuerzas federales para una vigilancia más exhaustiva en la zona de frontera seca con Brasil, que incluye cerca de 15 kilómetros y que afecta tanto a San Antonio como a la vecina Bernardo de Irigoyen.

Hasta el momento, y en un contexto de creciente impacto del COVID-19 en el área donde se toman las decisiones del país, esos pedidos desde el extremo nororiental no fueron atendidos

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